El portavoz de Podemos en el Ayuntamiento de Zaragoza, Fernando Rivarés, ha planteado que la candidatura al Mundial de Fútbol 2030 debe beneficiar a toda la ciudad y llegar a todos los barrios. En este sentido, ha remarcado que la cita mundialista es una oportunidad para darle una vuelta al modelo de movilidad urbano, a los equipamientos y a los servicios con el deporte y la salud como hilos conductores de esa transformación. “Si el fútbol siempre fue el deporte del pueblo, más que nunca toca reivindicar que el Mundial ha de llegar a toda Zaragoza, especialmente a barrios obreros y tradicionales tan olvidados por el actual gobierno”, ha subrayado Rivarés. “No nos conformamos con una candidatura al uso, que viva de espaldas a la ciudad y que tenga su repercusión en apenas dos o tres puntos céntricos”, ha añadido.

Rivarés ha señalado que estas propuestas, que se llevarán al Debate del estado de la ciudad, se sumarán a la Ciudad del Deporte que planteó Podemos, ya incluida en la candidatura. No obstante, ha apostado por ir más allá y completar las actuaciones deportivas previstas en la Ciudad del Deporte con otras para resolver problemas de la ciudad que “vienen de lejos”, algunos de los cuales llevan décadas sin resolverse.

Dos líneas de alta capacidad

La primera de las propuestas es la de incluir en la candidatura la puesta en marcha de dos líneas de transporte de alta capacidad con el fin de cumplir mejor los requisitos mundialistas. En este caso no se trataría en ninguno de los casos de una nueva línea de tranvía, sino de tecnologías más recientes como el ART o la BRT (Autobús de Tránsito Rápido). Estas tecnologías son cien por cien eléctricas, no cuentan con catenarias ni raíles y son entre siete y diez veces más baratas que el tranvía actual, además de discurrir sobre una plataforma única y con prioridad semafórica.

La primera de estas líneas de alta capacidad serviría para cumplir con el requisito de conexiones directas con el aeropuerto. Así, uniría Plaza, el aeropuerto y la Estación Delicias. Además, más allá de la cita mundialista, daría servicio y reduciría tiempos de desplazamiento a los 15.000 trabajadores de la plataforma logística, que van a ser muchos más en los próximos años. Esta línea forma parte de una propuesta mucho más amplia de Podemos para llevar transporte rápido, masivo y barato a los polígonos industriales.

La segunda línea tendría como objetivo dotar de un transporte interior entre el aparcamiento cerrado de la organización del Mundial (que el informe de IDOM situaba en el Parking Sur) y el campo de fútbol. Por tanto, el recorrido óptimo iría desde el intercambiador de Pablo Ruiz Picasso hasta La Romareda a través de Vía Univérsitas y con parada en la Estación Delicias. Esta línea conectaría los dos principales hospitales de la ciudad (Servet y Clínico), además de dar servicio al barrio más poblado de la ciudad (Delicias).

Fan zones” en los barrios

Otro de los requisitos que impone la FIFA es el de disponer de varios espacios para acoger las llamadas “fan zones” de las distintas selecciones. Así, el Grupo Municipal de Podemos plantea que esas “fan zones” se puedan instalar en plazas y lugares de los barrios que llevan años pendientes de reforma. Este es el caso de la Explanada de la Estación del Norte (El Rabal), la plaza Reina Sofía (San José), la plaza Santo Domingo Savio (Delicias) o el Parque Bruil (Las Fuentes/Casco Histórico). Esta sería la forma de que el Mundial llegara también a los barrios obreros.

Red de educadores y dinamizadores deportivos

Por último, Rivarés ha propuesto la creación de una red de educadores y dinamizadores deportivos de barrio, de manera que cada distrito cuente al menos con uno. Estos educadores y dinamizadores deportivos estarían coordinados y utilizarían los recursos sociales, centros de mayores, colegios, institutos, casas de juventud, educadores familiares y de calle, centros y clubes deportivas o los centros de salud. Su labor sería intervenir y programar actividades deportivas para toda la población, pero especialmente dirigidas a mayores y jóvenes. Por ejemplo, paseos saludables, ejercicios de mejora del corazón o actividades de fuerza para la tercera edad; torneos de barrio, reforzar y organizar el deporte ocasional de grupos, poner en contacto a personas que practican deporte en solitario, dar a conocer pautas sanitarias, de higiene y nutrición o dar a conocer los servicios de otros agentes deportivos del barrio