Un día antes de votarse en el Pleno sobre la ubicación del nuevo campo de fútbol, se presentó un informe de la consultora IDOM, que señalaba que los requisitos de la FIFA para organizar un Mundial no cabían en la parcela de La Romareda y proponía sacar buena parte de ellos fuera de la misma para cumplirlos. Así, entre La Romareda, el Parque Grande, la Sala Multiusos y la plaza adyacente, el Hospital Miguel Servet y el Parking Sur decía que es posible cumplir muchos de los requisitos para un mundial.

El portavoz de Podemos, Fernando Rivarés, en la Comisión de Urbanismo, le ha cuestionado al consejero Serrano acerca de los elementos que, atendiendo a la normativa FIFA, no fueron incluídos en el informe. “No están ni el complejo de retransmisión de televisión (de 6.000 a 10.000 m2) ni el centro de medios (7.000 m2), que deben ubicarse en el exterior del campo justo detrás de la tribuna principal y con acceso directo al terreno de juego”, ha explicado Rivarés.

“No se ha contemplado el espacio para vehículos de policía, bomberos, ambulancias y otros servicios de emergencia que han de estar dentro del primer perímetro (otros 4.000 m2) y que ha de estar totalmente separado de las vías de acceso del público”, ha continuado, así como tampoco aparecen “las zonas de paso para los vehículos de los equipos, para las personas con movilidad reducida, autoridades o para los vehículos que han de dar servicio en el interior del estadio, una vez que el informe concluye que hay que cerrar las calles adyacentes al estadio para crear los anillos de seguridad”

“Si jugadores y árbitros no pueden acceder al estadio, no hay un espacio de trabajo para prensa ni señal de televisión o no tienen dónde aparcar los vehículos de seguridad, será muy extraño que pueda comenzar un partido”, ha concluído Rivarés.

La formación morada ha detectado otros “errores incomprensibles”, como afirmar que en el Auditorio “se puede instalar la aldea de afiliados de 8.000 metros cuando únicamente hay 2.265 en la Multiusos y menos de 3.000 útiles en la parte de fuera”. Asimismo, se incumplen las medidas de la zona de patrocinadores, que “sólo prevé 9.000 metros en vez de los 15.000 que marca la documentación de la Federación Española de Fútbol” o las distancias mínimas exigidas.

Para Rivarés, no pedir a IDOM que revise el informe tras pagar 3.000 euros es “irresponsable” porque la organización de un Mundial es “la mayor oportunidad de transformación de la ciudad desde 2008, nos jugamos demasiado para no asegurarnos de que todo lo que se dice es correcto” y quedar eliminados por no poder cumplir condiciones mínimas “sería un ridículo que Zaragoza no puede permitirse, ni por la parte económica ni por la de imagen”.